El que ya era, por derecho propio, el gran dominador de la noche madrileña, ha dado un paso hacia delante esta temporada, convirtiéndose en uno de los mejores bases del distrito de Chamartín.
Fer Cabezas ha pasado, esta temporada, de ser una joven promesa a convertirse en uno de los líderes del equipo. El base chamberita cumple su sexta temporada como corderista.
Tras pasar cinco largas temporadas a la sombra de grandes bases, Fernando Cabezas ha tomado las riendas del nuevo proyecto deportivo de Gran Cordero. Históricamente, el equipo siempre ha gozado de grandes jugadores en esa posición; Nacho, Feerrr o David Navas. Además, numerosas lesiones habían relegado al número 5 corderil a la suplencia, donde el nunca se encontró cómodo. Fernando Cabezas siempre mantuvo silencio y aguardó su momento. Nunca criticó la escasa aportación ofensiva de Feerrr, las ausencias de Nacho o la juventud de Navas. 'El flipao' como le conocen sus compañeros de equipo, siempre hizo piña y, si bien no era titular en la pista, en los bares siempre se ganó su condición de Allstar. Nunca hubo un jugador que hiciera tanto equipo, ni que representara de mejor manera el espíritu de Gran Cordero. Gracias a él este equipo se transformó en un 'grupo humano'.
Con casi diez puntos por partido, su intensidad defensiva y su ritmo de juego, Fer Cabezas es ahora mismo uno de los pilares básicos de Gran Cordero. Titular indiscutible, Fer forma un dúo letal en el perímetro con uno de sus compañeros 'lechales'; Jorge Álvaro. Entre los dos aportan casi veinte puntos cada partido, y un endiablado juego al contraataque. Entre ambos han sido capaces de anular el juego ofensivo de varios de los equipos del grupo de domingos por la mañana.
Tal vez este año no ganemos la liga, pero desde luego podremos decir que jugamos al lado de Fer Cabezas. Tal vez incluso, en algún momento, los niños lleven camisetas de baloncesto con el nombre de Fer Cabezas en ella.